Y entonces se miraron y supieron que eran iguales, que tenian el mismo color y que podian amarse el uno al otro. Se acercaron suave y lentamente y solo se miraron a los ojos y pudieron ver a través de ellos y confiaron. Se comezaron a tocar con la mas suave y tierna delicadeza sus caras y se acariciaban suavemente sus cabellos como si fuera la mas pura y fina seda mientras se miraban a los ojos con sus caras sin expresión y curiosidad.
No existia el tiempo y no importaba hasta que derepente a uno de ellos le brota una lagrima cristalina y brillante que corria por su cara mientras el otro veía todo el recorrido de la lagrima hasta que llegó al suelo, y puso su mano en su otra mejilla antes de que cayera la otra lagrima. Con la mano tibia en su cara cerro sus ojos mojados y dijo en voz baja y con un tono suave: - Por fin te encontré, el otro esbozó una leve sonriza y dijo: - Dios me dijo que ya me podia acercar a ti.
Ambos siguieron mirandose hasta que unieron sus manos y sentian que sus corazones ya latian tranquila y relajadamente, al darse cuenta de eso ambos sonrieron y se abrazaron y compartieron su calor y sus cuerpos translucidos y brillantes se unieron y confundieron mientras subian hacia el cielo directo hacia las estrellas para conformar una de las estrellas mas brillantes del firmamento.
cómo quisiera vivir algo así... me gustó
ResponderEliminarQuiero ser una estrella
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